Aunque la noche ha sido siempre la misma en la discontinuidad del aparecer de la luna y las oscuridades que trae la puesta del sol, cada generación vive de distinta manera las aventu- ras que ella conlleva. La noche, fruto de inspiración para muchos, es también la forma de mejor encontrarse con el sueño para otros, y es el territorio en que muchas cosas resultan posibles porque su contacto libra a los hombres del juego de las apariencias que se realiza durante el día.
Este es un ensayo sobre la noche y la literatura, sobre todo en lo que los libros nos han referido frente al placer y al terror de sentir la caída del sol.